Cada hueco tenía pequeñas diferencias de ancho y profundidad.
Puede parecer un detalle sin importancia.
Pero cuando hablamos de cajones, unos pocos milímetros pueden marcar la diferencia entre un movimiento suave y preciso o un cajón que nunca termina de ajustar correctamente.
Ahí fue donde comenzó realmente nuestro trabajo.
No existía una medida estándar.
No existía una pieza repetida.
Y tampoco existía una solución para el acabado que buscábamos.
Así que decidimos crearla.