Hay cocinas en las que la campana extractora parece un elemento más.
Y hay otras en las que simplemente no quieres verla.
Especialmente cuando hablamos de una cocina abierta al salón, una isla o un diseño minimalista, colocar una campana sobre la zona de cocción puede condicionar completamente el proyecto.
Aquí es donde aparece una solución cada vez más interesante:
la placa de inducción con extractor integrado.
Una placa que hace dos cosas a la vez: cocinar y extraer los humos y vapores que se generan durante la cocción.
A simple vista puede parecer una idea perfecta.
Pero la pregunta importante es otra:
¿Una placa con extractor integrado funciona realmente bien o estamos sacrificando funcionalidad por diseño?
En Evium Studio creemos que no existe una solución perfecta para todas las cocinas. Lo importante es saber cómo funciona, qué ventajas tiene, qué inconvenientes presenta y, sobre todo, si encaja con tu forma de cocinar.
Una placa con extractor integrado es, básicamente, dos electrodomésticos en uno.
Por un lado tenemos una placa de inducción convencional.
Por otro, un sistema de extracción situado en la propia placa, normalmente en la zona central o en una ranura situada entre las zonas de cocción.
En lugar de tener:
placa → debajo y campana → encima
tenemos un único elemento integrado en la encimera.
El sistema aspira los vapores y partículas de cocción directamente desde la zona donde se están generando.
Los fabricantes utilizan diferentes sistemas de aspiración y configuraciones. Algunas soluciones trabajan mediante una abertura central; otras mediante una ranura longitudinal situada entre las zonas de cocción.
El resultado visual es especialmente interesante:
una encimera mucho más limpia y una cocina sin campana suspendida sobre la zona de cocción.
Esta es probablemente una de las preguntas más importantes.
Cuando cocinamos, el calor genera una corriente ascendente. Con una campana convencional, el sistema intenta capturar esos vapores desde arriba.
En una placa con extractor integrado, la aspiración se produce mucho más cerca del punto donde se generan.
La idea es sencilla:
en lugar de esperar a que el humo suba hasta la campana, intentamos capturarlo antes.
Los sistemas actuales utilizan motores y configuraciones de aspiración diseñados específicamente para trabajar desde la propia superficie de cocción. Siemens, por ejemplo, explica que sus sistemas generan una corriente de aspiración capaz de capturar los vapores desde la zona de cocción
Esto tiene una consecuencia importante:
La extracción ya no depende de tener una campana encima de la cabeza.
Y precisamente ahí está una de sus grandes ventajas.